APRENDE A HACER ACEITE ESENCIAL DE LAVANDA
La lavanda es una planta con un aroma fuerte y
muy agradable por lo que podemos usarlo para aromatizar ambientes y disfrutar
de la deliciosa fragancia de la lavanda, y al mismo tiempo obtendremos todas
las propiedades medicinales de la lavanda.
Utilizamos aceites vegetales para macerar la
lavanda y como base para el aceite esencial. Se recomienda aceite
de oliva, de jojoba, de almendras o de soja. También se pueden mezclar dos
o más aceites según el gusto y las posibilidades de cada uno. Cuanto mejor sea
la calidad del aceite mejor será la calidad del aceite esencial que tendremos
al final.
La proporción a usar es de una parte de flores
de lavanda con cuatro partes de aceite vegetal. Se mezclan los dos ingredientes
en una cacerola pequeña y se pone a fuego lento durante unas cuatro a ocho
horas. Otra opción para este paso es colocar el aceite y la lavanda en un
frasco bien cerrado y dejarlo al aire libre, en un lugar soleado, durante dos
semanas como mínimo. El metal puede contaminar la mezcla por lo que la tapa
deberá ser de plástico, goma o madera.
Cuando vemos que el aceite ya ha tomado el
color apropiado, o bien si ya cumplimos el lapso de tiempo máximo que dijimos
anteriormente, el aceite esencial ya está listo para usarse.
Pasamos a frascos pequeños y de vidrio oscuro
y almacenamos en un lugar seco, fresco y que no sea demasiado luminoso para
preservar las propiedades del aceite esencial por más tiempo. Es importante
etiquetar los frascos poniendo la fecha de envasado ya que después de seis
meses el producto empieza su descomposición y deja de ser efectivo.